MUJERES, PARTERAS DE OTRA HISTORIA
2008
Por María Suárez Toro
El último día del Foro de AWID, “El poder de los movimientos” Alas de Mariposa desarrolló el segundo taller de resonancia del efecto mariposa en su proceso de internacionalización del proyecto que busca aportar al movimiento de mujeres formas de expresar mediante el arte lo aportes invisibles de mujeres en la historia.
La noche anterior, un público compuesto por mil ochenta mujeres activistas de casi todos los países del planeta había preenviado la presentación del Laberinto de las mariposas en español con traducción al inglés en el Centro de Convenciones de Cape Town. La acogida de la obra fue tan grande que once veces hubo aplausos y risas en la hora de duración del espectáculo.
“Ye me reí mucho, pero también la pasé llorando en algunas partes que son tristes, sobre todo cuando las mujeres como la “ex” de Einstein le dio todos sus conocimientos y el ni la ciencia le reconocieron nada” dijo Tania Richards quien añadió que algunas mujeres de redes de migrantes y de derechos laborales, así comos las palestinas habían sentido que la lucha contra la pobreza y los temas de las mujeres en Palestina habían sido ignorado en el Foro pero que en la obra se sintieron representadas.
“Pues a mi me encantó la obra, pero me dio una furia tremenda pues a pesar de que soy una estudiosa de las teorías de Einstein, nunca supe de la existencia de Mileva” dijo la economista feminista neozelandesa Marilyn Warring.
La activista/académica de Grenada, Peggy Antrobus dijo que lo que le gustó de la obra además de su calidad y belleza estética es que presesenta todo tipo de mujeres que hacen historia “las activas y vociferantes, las activistas, las amas de casa y las calladas, así es este movimiento que mueve conciencias y mueve agendas.”
El final fue un desbordamiento de cantos, abrazos y celebración cuando al son de Bamboo de Cirque du Soleil, Alas de Mariposa fue llamando a más de cincuenta mujeres en el público que desde sus distintos lugares en el movimiento de mujeres y en las ares contribuyeron directamente al montaje de la obra. El elenco artístico, la directora, la productora, la sonidista, el de las luces, la encargada y productora del multimedia, el personal de Radio Internacional Feminista, Las Petateras, tres miembras del colectivo Alas de Mariposa, una protagonista en la obra, siete miembras del Grupo Asesor Internacional del proyecto Alas de Mariposa, cuatro mujeres de las agencias que financiaron la obra y el proyecto, dos filántropas que lo apoyaron también, representantes de Asociadas por lo Justo y la Directora Ejecutiva de AWID quien organizo el evento.
Fue tanto el entusiasmo que a pesar de la larga noche de celebración la noche anterior, 52 mujeres se presentaron al taller de Alas de Mariposa a las 9:00 a.m. al día siguiente.
Venían de Angola, de Sudáfrica y de Kenia. De Malasia, Kysrgyztan y Mongolia. De México, Argentina y Costa Rica. De Estados Unidos y Canadá. De las islas de Trinidad y Tobago y Saint Lucia
Estaba convocado, como señalaba el programa del evento, para “…explorar un nuevo libro, «Mujeres, metamorfosis del efecto mariposa», y la obra, así como el proceso de construcción de movimientos basados en esta publicación y la obra de teatro El Laberinto de las mariposas… utilizará música, vídeos, la metáfora y la narración, examinando las metodologías populares de educación feminista de «resonancia», «efecto mariposa» y la expresión artística que nos une más allá del idioma.”
Estuvo facilitado por mí, de Alas de Mariposa y como autora del libro en el que se basa la obra y por Valerie Miller del Grupo Asesor Internacional.
Pero ellas venían con su agenda propia también. El grupo de mujeres angoleñas constituía la mayor contingencia y habían pedido un espacio al final del taller para hacer un pronunciamiento de solidaridad con las mujeres de Costa Rica. Nos pareció interesante, aunque no estábamos claras acerca de la naturaleza de la solidaridad que iban a solicitar para nosotras en Costa Rica.
Durante la primera parte todas nos presentamos diciendo además que nos había gustado de la obra y cosas que se podían mejorar.
Una representante de la Asociación de Empleadas Domesticas de Trinidad y Tobago, la activista Carla Walcott dijo que para ella la obra representaba la lucha de las mujeres comunes y corrientes que han hecho cosas extraordinarias sin reconocimiento. “Yo les voy a mandar la de mi abuela, una empleada doméstica que organizó el movimiento laboral en mi país, para que sea una “mariposera” en la campaña que ustedes anuncian para dar a conocer mujeres que encuentran en el recorrido de la obra.”
Susana George de Malasia dijo que para ella como mujer asiática la obra era de gran valor porque abordaba problemáticas universales, pero que le gustaría ver tratados temas como la colonización, entre otros y más tratamiento al efecto mariposa y la metamorfosis pues muchas mujeres vivimos cambios profundos en nuestras vidas que nos transforman.
Las angoleñas y la activista de Mongolia señalaron que ellas han hecho libros sobre el papel de las mujeres en las luchas en sus países, pero hasta ahora se les ocurría que podrían llevarlas a teatro y otras formas de expresión artística para difundirlas más ampliamente y conectarlas con otras mujeres del mundo que no podían leer sus idiomas.
Punto seguido querían saber cómo habían hecho para montar la obra, que objetivos teníamos y como llevarla a sus países. Valerie me entrevistó sobre ello.
A la pregunta acerca de como hacer para convertir en arte sus producciones, la respuesta que confiaran en si mismas, que todas podemos hablar en el idioma artístico además del racional de los libros. “Pero si quieren hacer un trabajo profesional, lo único que hay que hacer es ir al encuentro y hacer alianza con mujeres artistas de profesión que estén dispuestas a trabajar colectivamente con ustedes.
“Esta fue una construcción muy colectiva porque a la larga aprendimos a dejar que la directora y dramaturga, artistas y personal especializado hicieran su labor profesional, pero ese grupo artístico también abrió el proceso para que el colectivo de activitas feministas de Alas de Mariposa y la autora del libro mas otras colaboradoras pudieran aportar a la construcción artística también, no solo al proyecto general. En ese sentido, el resultado de esa alianza bien planteada es claro: una obra de calidad en proceso de construcción de movimiento.”
A la pregunta acerca de lo que queríamos al hacer este proyecto, la respuesta fue que nos proponíamos por un lado llegar a otros cúbicos con los aportes de las mujeres en la historia y con los paradigmas que se plantean desde el feminismo y por otro lado, mostrar al movimiento de mujeres y feministas que el arte en un excelente recurso para trascender el lugar asignado por el patriarcado en el mundo que nos ha tocado vivir, poder pensar otros mundos y, construir movimientos y conocimiento para movernos en esa dirección.
A la pregunta de la mujer e Kyrgyzstan de cómo hacer para lleva la obra a otros países en el mundo, la respuesta fue que habría que hacerlo usando el mismo modelo que habíamos usado para montar la obra, el proyecto y su primer viaje internacional a Sudáfrica: una coalición de aportes y patrocinios de organizaciones sociales, de agencias y fondos financieros, de trabajo voluntario y de trabajo profesional remunerado para las artistas que viven de su arte. “Pero, además de llevar la obra, es más importante para nosotras socializar la metodología de construcción para que ustedes también lo hagan en sus países y mas bien nos inviten a apoyarlas.”
Y llegó la hora de Angola en el taller. El espacio solicitado por ellas para la solidaridad. Una de ellas – Katarina Jernando - ocupó en centro del círculo y empezó a actuar.
Mientras camina la panza le va creciendo al colocarse su pañuelo africano en el vientre, pañuelo que va acomodando cada vez mas abultado. Los dolores del parto se agudizan y comienza a pedir ayuda. “Solidaridad, por favor, no puedo parir sola. ¡Ayúdenme todas! Se tira al suelo, abre las piernas, sale una partera a ayudarla a parir. Es un parto difícil. Sigue pidiendo ayuda. Las demás angoleñas empiezan a entonar un canto en portugués con el que todas nos vamos sintonizando. La rodeamos. Ella al fin pare. Todas celebramos cantando y bailando en un círculo compacto. La canción agradece a las mujeres de Costa Rica por la obra y sus intencionalidades… y a todas las mujeres del mundo.
“Es el parto de la nueva historia que parimos las mujeres cuando nos decidimos a construir nuestro propio lugar” me dice cuando termina el taller.
¡No hay palabras, solo resonancias!
Pero ahí o termina la cosa. En el pasillo, a la salida del taller, nos espera un grupo de mujeres de la Red de Mujeres Viviendo Bajo Leyes Musulmanas. Son de Pakistan, de Bangladesh, de Argelia y de Nigeria. Nos presentan un libro que acaban de publicar, un libro que derriba los mitos que rodean a la acción de las mujeres musulmanas y sus diversas historias. Great Ancestors presenta a las mujeres que defendieron los derechos de las mujeres de África, Asia y Oriente Medio entre el siglo VIII y la década de 1950.
“Es como el de ustedes – dicen – tiene historias recopiladas de mujeres de toda nuestra región que retaron las leyes existas del Islam; hay mujeres hasta del Silgo IX, queremos regalarle un ejemplar a ustedes y que nos regalen un libro de los suyos. Nosotras tenemos mujeres viviendo bajo leyes musulmanas en España y el Sahara, ellas nos podrán contarlas histerias que no están en la obra.”
Siguen las resonancias y el efecto mariposa.
(fin)
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