¿CÓMO CREAMOS CONOCIMIENTO FEMINISTA?
UNA RESPUESTA EN VIÑETAS
VIÑETA 1:
LA PARÁBOLA DEL PUNTITO AVENTURERO
por Alda Facio
Había una vez un puntito muy inquieto que vivía en Planolandia. El se pasaba la vida caminando y corriendo para adelante, para atrás, para la izquierda y para la derecha. A veces se le ocurría moverse en diagonal hacia la izquierda y hacia la derecha y también en círculos, triángulos y rombos. Pero un día se cansó de estos movimientos y decidió viajar a buscar otros mundos.
A los días de viajar llegó a Linealandia. ¡Cuál fue su sorpresa al encontrar que todos los puntitos habitantes de este linear país sólo podían moverse para adelante o para atrás! “Puntitos”, les decía, “hay muchos otros movimientos, no se conformen con tan poco.
Todos los puntos pueden moverse para la derecha o para la izquierda y también en diagonal, no se autolimiten y no dejen que les limiten sus potencialidades” les repetía una y otra vez. Pero los puntitos de Linealandia no podían entenderlo.
Ellos llevaban siglos moviéndose sólo en dos direcciones y no podían ni querían ampliar sus posibilidades porque les daba miedo y además, talvez estaba prohibido hasta por las leyes de la república. Pero la verdad es que ellos no podían entender que sus posibilidades estaban siendo limitadas por la forma tan linear en que se explicaban la realidad.
Cansado de tratar de convencer a los puntitos de algo que ellos eran incapaces de captar, decidió abrir una agencia de viajes para llevar a todos los puntitos que se atrevieran a experimentar en punto propio la vivencia de los movimientos hacia la derecha y hacia la izquierda y también en diagonal. Fue así como muchos puntitos visitaron Planolandia y pudieron comprobar por sí mismos que en efecto había muchas más posibilidades de movimiento que las que ellos habían sospechado.
Y, como el puntito de este cuento era muy inquieto y reflexivo, esta experiencia lo puso a pensar que talvez habían otros movimientos que él desconocía. Que talvez lo que él estaba enseñando era a su vez, sólo una de tantas formas de vivir la realidad.
Fue así como nuestro puntito dejó a otros puntitos encargados de la agencia de viajes y de nuevo se fue a recorrer mundos. Cuál fue su maravillada sorpresa cuando arribó a Esferalandia donde efectivamente comprobó que no sólo habían movimientos hacia atrás y adelante y hacia la derecha y la izquierda y también en diagonal, sino que habían movimientos hacia arriba y hacia abajo y hacia la derecha arriba y hacia la derecha abajo y de muchas combinaciones más y también en espiral!
Y colorín colorado este cuento se ha acabado con un puntito muy enriquecido por haberse atrevido a vivir más allá de lo que siempre había conocido.
Este cuento es una parábola de lo que logramos cuando nos abrimos a ver y entender la realidad desde la perspectiva de género. Todos y todas nos encontramos en un mundo vivido y explicado desde la perspectiva androcéntrica pero creyendo que es la única realidad e ignorantes de que es UNA explicación y no LA explicación. Cuando nos abrimos a ver y experimentar el mundo desde la perspectiva de género, vemos y vivimos cosas que nunca antes habíamos vivido ni entendido. |